La importancia de la protección espiritual durante la noche

La armonía física, mental y emocional del ser humano sin lugar a dudas es bastante vulnerable debido a la carga de energías negativas que suelen encontrarse a su alrededor, por tanto suele ser necesario el acudir a fuentes de apoyo tan equilibradas y efectivas como la oración pues esta es fuente inagotable de custodia, tranquilidad y esperanza. Así pues, se hace trascendente hablar sobre la importancia de la protección espiritual durante la noche ya que es en este lapso del tiempo donde ciertamente nos hacemos mucho más frágiles y salen a flote todos los miedos e inseguridades.

Bien sea que se trate de pensamientos oscuros, pesadillas y demás inseguridades, la Oracion de la noche siempre será un medio eficaz para hacerle frente a estas situaciones que como bien sabemos alteran la paz interior si no actuamos prontamente.

La noche y la necesidad de protección espiritual

Normalmente las ocupaciones del día nos garantizan el estar acompañados la mayor parte del tiempo, pero cuando anochece y es momento de pasar a la cama además de quedar solos físicamente, también suele llegar una lluvia de sensaciones y pensamientos que logran desestabilizarnos e impedir la tranquilidad necesaria para abandonarse al descanso.

Los terrores nocturnos y en general todo aquello que podamos vivir durante este lapso, son aspectos que encuentran consuelo y alivio en la conexión espiritual con el Todopoderoso, por lo tanto el último pensamiento antes de dormir debe estar protagonizado por Él. Más allá de los populares amuletos, de los rituales y de esas complejas ceremonias que suelen recomendarse, nada más potente y verdadero que entregarse desde el corazón al poderío que solo otorga el amor verdadero que emana de su rol como Padre protector.

Cómo protegerse espiritualmente

Considerando que orar es hablar con Dios, bien sea que se trate de dar gracias, de solicitar protección y cuidados, de simplemente pedir por un sueño tranquilo, o de solicitar resguardo ante la posibilidad de malhechores este medio siempre será el mejor para fortalecerse y blindarse contra esas energías negativas que pueden amenazar nuestro bienestar. Encomendarse a Dios corresponde a reconocerlo como eje y fundamento, además se traduce en aceptar su misericordia y confiar en su acción a nuestro favor.

Establecer este momento no solo como algo ineludible sino también como algo muy sagrado es el punto de inicio para alcanzar el amplio listado de beneficios que se desprenden de la oración, un diálogo que se nutre de la fe.

 

 

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